Módulo III. Actividad
3. Escrito “Asertividad al comunicarse”.
Como
sabemos, el proceso de la comunicación es un medio que permite al ser humano
establecer redes socializantes para transmitir “información, ideas,
sentimientos, y para establecerla hacemos uso de símbolos, tales como palabras
o los gestos. Una comunicación es exitosa cuando el mensaje que quiso
transmitir el emisor fue entendido por el receptor” (STPS, 2010: 7). Es un
aspecto clásico en el tema de la comunicación el referir sus componentes, para
el caso: un emisor, un mensaje, el receptor, la respuesta, el contexto, el
código, el canal, la realimentación, entre los principales constituyentes.
Respecto
al concepto de asertivo-asertividad, hallamos que se define en los siguientes términos:
“Asertividad es una habilidad social que indica la capacidad para poder
expresarse socialmente de forma adecuada. Estaría entre pasividad y
agresividad. La asertividad incluye todas las formas de lenguaje, verbal y no
verbal, además de todas las señas que nos indican una buena relación entre
emisor y receptor, como puede ser la mirada, la postura, etc.” (psicoPedagogía.com,
2013:párr. 3). Asertividad, de acuerdo a los documentos consultados, proviene
del latín assertus, cuyo significado
es “Afirmación de la certeza de una cosa”, por tanto la certeza y veracidad son
características de la persona asertiva. Asimismo se sabe de algunos sinónimos
que ayudan a clarificar más el significado de dicho concepto: “Enlazar, juntar,
congruente, expresivo, flexible, tolerante” (STPS, 2010: 15), sinónimos todos
que expresan cualidades de la persona asertiva.
A partir
de definiciones como la anterior, podemos decir que entre los estilos básicos
de la comunicación, encontramos la presencia de tres vertientes al momento de
entablar relaciones interpersonales: la pasividad o no asertividad, la
comunicación agresiva y, también, la comunicación asertiva. En las relaciones
pasivas, los individuos: “Permiten que violen sus derechos; que los demás se
aprovechen de ellos; se sienten frustrados, infelices, heridos y ansiosos; se
muestran inhibidos y retraídos; permiten que los demás decidan por ellos” (STPS,
2010: 14). Respecto a las personas asertivas: “Protegen sus propios derechos y
respetan los de los demás; logran sus objetivos sin detrimento de los otros; se
sienten bien consigo mismos y tienen confianza; se muestran sociables y
emocionalmente expresivos; deciden por sí mismos” (STPS, 2010: 14). Finalmente
las personas agresivas: “Violan los derechos de los demás; logran sus objetivos
a costa de los demás; son beligerantes, humillan y desprecian a los demás; son
explosivos, de reacción imprevisible, hostil e iracunda; se meten en las
decisiones de los demás” (STPS, 2010: 14).
La
asertividad, así, es un proceso de comunicación constructivo, ameno, fluido,
horizontal. Por ende, es recomendable desarrollar permanentemente una
comunicación asertiva en las relaciones sociales que establecemos en forma
cotidiana y, para ello, habrá que utilizar palabras, frases y lenguajes de
comunicación que resulten familiares a las personas, evitando emplear conceptos
técnicos, juegos de palabras con doble sentido, así como estilos de
comunicación agresivos o pasivos.
Fuentes
de consulta:
psicoPedagogía.com
(2013). Definición de asertivo.
México: psicoPedagogía.com. Extraído el 20 de septiembre de 2013, desde: http://www.psicopedagogia.com/definicion/asertividad,
STPS (2010).
Comunicación asertiva. México:
Secretaría de Trabajo y Previsión Social. Extraído el 20 de septiembre de 2013,
desde:
Módulo III. Actividad
4. Ensayo: “La comunicación afectiva en la educación a distancia”.
Presenta: Juan Escárcega Miranda.
Resumen/Abstract.
La
comunicación es uno de los puntos centrales de la relación que se establece
entre los seres humanos, de hecho, es una actividad que nos define
específicamente como personas. En este sentido, la comunicación se encuentra
articulada con otro proceso humano, para el caso, la educación. A su vez, el
engarce comunicativo-educativo adquiere matices afectivos al establecerse las
relaciones interactivas entre los diversos actores del fenómeno pedagógico.
Dichas relaciones interactivas se presentan bajo la forma de mensajes escritos,
orales, mímicos, gestuales, etc., con cierta carga de afectividad.
Conceptos
clave: Comunicación-educación, asertividad, afectividad, emotividad, las TIC.
Como
sabemos, el proceso de la comunicación es un medio que permite al ser humano
establecer redes socializantes para transmitir “información, ideas,
sentimientos, y para establecerla hacemos uso de símbolos, tales como palabras
o los gestos. Una comunicación es exitosa cuando el mensaje que quiso
transmitir el emisor fue entendido por el receptor” (STPS, 2010: 7). Es un
aspecto clásico en el tema de la comunicación el referir sus componentes, para
el caso: un emisor, un mensaje, el receptor, la respuesta, el contexto, el
código, el canal, la realimentación, entre los principales constituyentes.
Respecto
al concepto de asertivo-asertividad, hallamos que se define en los siguientes términos:
“Asertividad es una habilidad social que indica la capacidad para poder
expresarse socialmente de forma adecuada. Estaría entre pasividad y
agresividad. La asertividad incluye todas las formas de lenguaje, verbal y no
verbal, además de todas las señas que nos indican una buena relación entre
emisor y receptor, como puede ser la mirada, la postura, etc.” (psicoPedagogía.com,
2013:párr. 3). Asertividad, de acuerdo a los documentos consultados, proviene
del latín assertus, cuyo significado
es “Afirmación de la certeza de una cosa”, por tanto la certeza y veracidad son
características de la persona asertiva. Asimismo se sabe de algunos sinónimos
que ayudan a clarificar más el significado de dicho concepto: “Enlazar, juntar,
congruente, expresivo, flexible, tolerante” (STPS, 2010: 15), sinónimos todos
que expresan cualidades de la persona asertiva.
A partir
de definiciones como la anterior, podemos decir que entre los estilos básicos
de la comunicación, encontramos la presencia de tres vertientes al momento de
entablar relaciones interpersonales: la pasividad o no asertividad, la
comunicación agresiva y, también, la comunicación asertiva. En las relaciones
pasivas, los individuos: “Permiten que violen sus derechos; que los demás se
aprovechen de ellos; se sienten frustrados, infelices, heridos y ansiosos; se
muestran inhibidos y retraídos; permiten que los demás decidan por ellos” (STPS,
2010: 14). Respecto a las personas asertivas: “Protegen sus propios derechos y
respetan los de los demás; logran sus objetivos sin detrimento de los otros; se
sienten bien consigo mismos y tienen confianza; se muestran sociables y
emocionalmente expresivos; deciden por sí mismos” (STPS, 2010: 14). Finalmente
las personas agresivas: “Violan los derechos de los demás; logran sus objetivos
a costa de los demás; son beligerantes, humillan y desprecian a los demás; son
explosivos, de reacción imprevisible, hostil e iracunda; se meten en las
decisiones de los demás” (STPS, 2010: 14).
La
asertividad, así, es un proceso de comunicación constructivo, ameno, fluido,
horizontal. Por ende, es recomendable desarrollar permanentemente una
comunicación asertiva en las relaciones sociales que establecemos en forma
cotidiana y, para ello, habrá que utilizar palabras, frases y lenguajes de
comunicación que resulten familiares a las personas, evitando emplear conceptos
técnicos, juegos de palabras con doble sentido, así como estilos de
comunicación agresivos o pasivos.
A
propósito del proceso de comunicación entre las personas, En la Declaración Universal
de los Derechos Humanos (UNESCO, 2008), Artículo 19, se prescribe el derecho que
tenemos a la libertad de expresión, a difundir dicha opinión y, a su vez, a
recibir informaciones: “Todos individuo tiene derecho a la libertad de opinión
y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus
opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de
difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”
UNESCO, 2008: 17). En este mismo sentido, la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos (H. Congreso de la Unión, 2013), en su Artículo 3°,
establece que la educación impartida por el Estado deberá desarrollar
armónicamente todas las facultades del ser humano, contribuirá a la mejor
convivencia entre las personas, generar y difundir información que mejoren la
calidad educativa, entre otros preceptos que aluden a la comunicación y el
desarrollo integral del individuo.
Con la
anterior normatividad como sustento, en el presente texto abordamos algunos
autores para los cuales la comunicación-educación afectiva es aquella relación
eminentemente educativa que conlleva una movilización de nuestro componente
emocional, lo cual fortalece o revierte el aprendizaje (Ángel Franco, 2009).
Así, para
Mary Blanco Ángel (2009), la comunicación-educación afectiva se encuentra
presente tanto en la educación presencia, como también en la modalidad en
línea, ello, bajo mensajes comunicativos transmitidos a través de diferentes
expresiones humanas, ya escritas, ya orales, o gestuales, de silencios, etc.,
lo cual permite el desarrollo de aspectos como la inteligencia emocional.
En
términos teórico-educativos, la educación afectiva y las emociones se han
trabajado en escuelas, tendencias, y movimientos como, por ejemplo, la Escuela
nueva, la Escuela activa, la Educación progresiva. En la segunda mitad del
siglo XX, sabemos bien que la desarrolla el movimiento humanista encabezado por
Maslow, Rogers, Allport, Fromm, entre otros connotados autores. En la década de
los 90 adviene un auge a través de investigadores como Gardner, Goleman, Mayer,
Salovery y Caruso. Las escuelas, tendencias y movimientos antecitados, tienen
como característica el oponerse a las relaciones verticales de modelos
educativos antecesores, favorecen nuevas formas de relación dinámicas, activas,
creadoras, en las cuales el docentes asume el rol de facilitador, acompañante,
asesor. El énfasis en la educación se concentra en el participante-alumno-cliente
(Ángel Blanco, 2009).
La
finalidad y la ventaja de esta comunicación afectiva radican, hemos dicho con
anterioridad, en favorecer el aprendizaje gracias al desarrollo de diversas
competencias. Al respecto Ángel Blanco (2009), citando a Salovey, Caruso y
Goleman, nos comparte estas precisiones:
Mayer, Salovey y Caruso señalan que "La
inteligencia emocional incluye la habilidad de percibir con precisión, valorar
y expresar emoción; la habilidad de acceder y/o generar sentimientos cuando facilitan
pensamientos; la habilidad de comprender la emoción y el conocimiento
emocional; y la habilidad para regular las emociones para promover crecimiento
emocional e intelectual”. En este sentido, proponen un modelo con 4 ramas que
van interrelacionadas, así: percepción emocional, integración emocional,
comprensión emocional y regulación emocional.
Para Goleman, la inteligencia emocional implica
también diferentes aspectos, dentro de los cuales están: conocer las propias
emociones, manejar las emociones, motivarse a sí mismo, reconocer las emociones
de los demás y establecer relaciones (Ángel Franco, 2009: 4).
Es así
que la educación emocional nos permite en el alumno lograr competencias
académicas en la escuela, además de formar aspectos del desarrollo humano a
través de los componentes anteriormente indicados: la percepción, la
integración, comprensión, autorregulación, en suma, lo emocional e intelectual
en forma conjunta.
Ahora
bien, la comunicación-educación afectiva puede laborarse tanto en la educación
presencial, como también bajo la modalidad en línea. De acuerdo con Ángel
Franco (2009), la educación presencial se beneficia de dicha afectividad al
interactuar cara a cara, una cercanía que favorece la emotividad en el trato
cotidiano. Tal vez sea un poco más problemático laborar la emotividad en línea,
empero la autora en referencia establece una estrategia que promueve dicha
afectividad, en términos textuales:
En este sentido, es posible señalar que la
educación virtual no es ajena al desarrollo de afectos y emociones, sólo que
éstos se manifiestan mediante discursos escritos y/o silencios, donde es
posible leer algo de eso que pasa consigo mismo y con el otro, razón por la que
es necesario desarrollar competencias comunicativas que posibiliten comprender
eso que se mueve en la interactividad. La competencia comunicativa en los
ambientes virtuales implicaría pues, entre otros, los siguientes aspectos:
·
Tener la
capacidad de compartir aspectos generales de la vida personal, familiar y
social, como punto de partida para establecer relaciones interpersonales.
·
Reconocer
que al otro lado de la red se encuentra un ser humano, con necesidades
emocionales, por lo tanto, los mensajes deben estar atravesados por la calidez
y el respeto.
·
Personalizar
los mensajes, de tal manera que el destinatario se sienta reconocido y
valorado.
·
Emitir
mensajes claros para que éstos puedan ser interpretados adecuadamente.
·
Generar
motivación permanente frente a los procesos.
·
Asumir
una actitud abierta, donde prime la escucha y el respeto frente al otro.
·
Manejar
adecuadamente los momentos de silencio que se presentan en la interactividad.
·
Asumir
con tranquilidad las dificultades de comunicación que se evidencien, generando
diálogo y alternativas de solución conjuntas.
Así pues, la comunicación se convierte en una
herramienta clave en la educación virtual, pues como se ha señalado, ella
representa un vehículo para la emoción, aspecto que tiene una gran trascendencia
en la formación integral (Ángel Franco, 2009: 4).
En los
anteriores conceptos finalizamos el presente ensayo.
Fuentes de consulta.
Ángel Franco, Mary Blanca
(2009). La comunicación como vehículo de
la emoción en la educación virtual. Colombia: Universia-Fundación
Universitaria Católica del Norte. Extraído el 18 de septiembre de 2013, desde: http://noticias.universia.net.co/vida-universitaria/noticia/2009/10/05/235964/comunicacion-como-vehiculo-emocion-educacion-virtual.html,
H.
Congreso de la Unión (2013). Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos. México. Diario Oficial de la
Federación. Extraído el 1 de abril de
2013, desde: http://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CCoQFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.diputados.gob.mx%2FLeyesBiblio%2Fpdf%2F1.pdf&ei=BoYaUpuaD4SW2AXwwIGwDw&usg=AFQjCNEdfkKKu959dtci33hl78L9cNGmHQ&sig2=mbF1I1OgDB_FfsjrnvgbFg&bvm=bv.51156542,d.b2I
psicoPedagogía.com
(2013). Definición de asertivo.
México: psicoPedagogía.com. Extraído el 20 de septiembre de 2013, desde: http://www.psicopedagogia.com/definicion/asertividad,
STPS
(2010). Comunicación asertiva. México: Secretaría de Trabajo y Previsión
Social. Extraído el 20 de septiembre de 2013, desde:
UNESCO (2008).
Declaración Universal de los Derechos
Humanos. Santiago de Chile: OREALC-UNESCO-ONU. Extraído el 20 de septiembre
de 2013, desde: http://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=4&ved=0CEkQFjAD&url=http%3A%2F%2Funesdoc.unesco.org%2Fimages%2F0017%2F001790%2F179018m.pdf&ei=Zno8Upb2H6an2AXsuYHICQ&usg=AFQjCNGGUExRCpHKvn-VZEh_8joQd9CW1Q&sig2=JnzHlSeoLFwb493lml0htA&bvm=bv.52434380,d.b2I,
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