viernes, 20 de septiembre de 2013



Módulo III. Actividad 3. Escrito “Asertividad al comunicarse”.


Como sabemos, el proceso de la comunicación es un medio que permite al ser humano establecer redes socializantes para transmitir “información, ideas, sentimientos, y para establecerla hacemos uso de símbolos, tales como palabras o los gestos. Una comunicación es exitosa cuando el mensaje que quiso transmitir el emisor fue entendido por el receptor” (STPS, 2010: 7). Es un aspecto clásico en el tema de la comunicación el referir sus componentes, para el caso: un emisor, un mensaje, el receptor, la respuesta, el contexto, el código, el canal, la realimentación, entre los principales constituyentes.

Respecto al concepto de asertivo-asertividad, hallamos que se define en los siguientes términos: “Asertividad es una habilidad social que indica la capacidad para poder expresarse socialmente de forma adecuada. Estaría entre pasividad y agresividad. La asertividad incluye todas las formas de lenguaje, verbal y no verbal, además de todas las señas que nos indican una buena relación entre emisor y receptor, como puede ser la mirada, la postura, etc.” (psicoPedagogía.com, 2013:párr. 3). Asertividad, de acuerdo a los documentos consultados, proviene del latín assertus, cuyo significado es “Afirmación de la certeza de una cosa”, por tanto la certeza y veracidad son características de la persona asertiva. Asimismo se sabe de algunos sinónimos que ayudan a clarificar más el significado de dicho concepto: “Enlazar, juntar, congruente, expresivo, flexible, tolerante” (STPS, 2010: 15), sinónimos todos que expresan cualidades de la persona asertiva.

A partir de definiciones como la anterior, podemos decir que entre los estilos básicos de la comunicación, encontramos la presencia de tres vertientes al momento de entablar relaciones interpersonales: la pasividad o no asertividad, la comunicación agresiva y, también, la comunicación asertiva. En las relaciones pasivas, los individuos: “Permiten que violen sus derechos; que los demás se aprovechen de ellos; se sienten frustrados, infelices, heridos y ansiosos; se muestran inhibidos y retraídos; permiten que los demás decidan por ellos” (STPS, 2010: 14). Respecto a las personas asertivas: “Protegen sus propios derechos y respetan los de los demás; logran sus objetivos sin detrimento de los otros; se sienten bien consigo mismos y tienen confianza; se muestran sociables y emocionalmente expresivos; deciden por sí mismos” (STPS, 2010: 14). Finalmente las personas agresivas: “Violan los derechos de los demás; logran sus objetivos a costa de los demás; son beligerantes, humillan y desprecian a los demás; son explosivos, de reacción imprevisible, hostil e iracunda; se meten en las decisiones de los demás” (STPS, 2010: 14).

La asertividad, así, es un proceso de comunicación constructivo, ameno, fluido, horizontal. Por ende, es recomendable desarrollar permanentemente una comunicación asertiva en las relaciones sociales que establecemos en forma cotidiana y, para ello, habrá que utilizar palabras, frases y lenguajes de comunicación que resulten familiares a las personas, evitando emplear conceptos técnicos, juegos de palabras con doble sentido, así como estilos de comunicación agresivos o pasivos.

Fuentes de consulta:

psicoPedagogía.com (2013). Definición de asertivo. México: psicoPedagogía.com. Extraído el 20 de septiembre de 2013, desde: http://www.psicopedagogia.com/definicion/asertividad,

STPS (2010). Comunicación asertiva. México: Secretaría de Trabajo y Previsión Social. Extraído el 20 de septiembre de 2013, desde:



Módulo III. Actividad 4. Ensayo: “La comunicación afectiva en la educación a distancia”.

Presenta: Juan Escárcega Miranda.

Resumen/Abstract.

La comunicación es uno de los puntos centrales de la relación que se establece entre los seres humanos, de hecho, es una actividad que nos define específicamente como personas. En este sentido, la comunicación se encuentra articulada con otro proceso humano, para el caso, la educación. A su vez, el engarce comunicativo-educativo adquiere matices afectivos al establecerse las relaciones interactivas entre los diversos actores del fenómeno pedagógico. Dichas relaciones interactivas se presentan bajo la forma de mensajes escritos, orales, mímicos, gestuales, etc., con cierta carga de afectividad.

Conceptos clave: Comunicación-educación, asertividad, afectividad, emotividad, las TIC.

Como sabemos, el proceso de la comunicación es un medio que permite al ser humano establecer redes socializantes para transmitir “información, ideas, sentimientos, y para establecerla hacemos uso de símbolos, tales como palabras o los gestos. Una comunicación es exitosa cuando el mensaje que quiso transmitir el emisor fue entendido por el receptor” (STPS, 2010: 7). Es un aspecto clásico en el tema de la comunicación el referir sus componentes, para el caso: un emisor, un mensaje, el receptor, la respuesta, el contexto, el código, el canal, la realimentación, entre los principales constituyentes.

Respecto al concepto de asertivo-asertividad, hallamos que se define en los siguientes términos: “Asertividad es una habilidad social que indica la capacidad para poder expresarse socialmente de forma adecuada. Estaría entre pasividad y agresividad. La asertividad incluye todas las formas de lenguaje, verbal y no verbal, además de todas las señas que nos indican una buena relación entre emisor y receptor, como puede ser la mirada, la postura, etc.” (psicoPedagogía.com, 2013:párr. 3). Asertividad, de acuerdo a los documentos consultados, proviene del latín assertus, cuyo significado es “Afirmación de la certeza de una cosa”, por tanto la certeza y veracidad son características de la persona asertiva. Asimismo se sabe de algunos sinónimos que ayudan a clarificar más el significado de dicho concepto: “Enlazar, juntar, congruente, expresivo, flexible, tolerante” (STPS, 2010: 15), sinónimos todos que expresan cualidades de la persona asertiva.

A partir de definiciones como la anterior, podemos decir que entre los estilos básicos de la comunicación, encontramos la presencia de tres vertientes al momento de entablar relaciones interpersonales: la pasividad o no asertividad, la comunicación agresiva y, también, la comunicación asertiva. En las relaciones pasivas, los individuos: “Permiten que violen sus derechos; que los demás se aprovechen de ellos; se sienten frustrados, infelices, heridos y ansiosos; se muestran inhibidos y retraídos; permiten que los demás decidan por ellos” (STPS, 2010: 14). Respecto a las personas asertivas: “Protegen sus propios derechos y respetan los de los demás; logran sus objetivos sin detrimento de los otros; se sienten bien consigo mismos y tienen confianza; se muestran sociables y emocionalmente expresivos; deciden por sí mismos” (STPS, 2010: 14). Finalmente las personas agresivas: “Violan los derechos de los demás; logran sus objetivos a costa de los demás; son beligerantes, humillan y desprecian a los demás; son explosivos, de reacción imprevisible, hostil e iracunda; se meten en las decisiones de los demás” (STPS, 2010: 14).

La asertividad, así, es un proceso de comunicación constructivo, ameno, fluido, horizontal. Por ende, es recomendable desarrollar permanentemente una comunicación asertiva en las relaciones sociales que establecemos en forma cotidiana y, para ello, habrá que utilizar palabras, frases y lenguajes de comunicación que resulten familiares a las personas, evitando emplear conceptos técnicos, juegos de palabras con doble sentido, así como estilos de comunicación agresivos o pasivos.

A propósito del proceso de comunicación entre las personas, En la Declaración Universal de los Derechos Humanos (UNESCO, 2008), Artículo 19, se prescribe el derecho que tenemos a la libertad de expresión, a difundir dicha opinión y, a su vez, a recibir informaciones: “Todos individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión” UNESCO, 2008: 17). En este mismo sentido, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (H. Congreso de la Unión, 2013), en su Artículo 3°, establece que la educación impartida por el Estado deberá desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano, contribuirá a la mejor convivencia entre las personas, generar y difundir información que mejoren la calidad educativa, entre otros preceptos que aluden a la comunicación y el desarrollo integral del individuo.

Con la anterior normatividad como sustento, en el presente texto abordamos algunos autores para los cuales la comunicación-educación afectiva es aquella relación eminentemente educativa que conlleva una movilización de nuestro componente emocional, lo cual fortalece o revierte el aprendizaje (Ángel Franco, 2009).

Así, para Mary Blanco Ángel (2009), la comunicación-educación afectiva se encuentra presente tanto en la educación presencia, como también en la modalidad en línea, ello, bajo mensajes comunicativos transmitidos a través de diferentes expresiones humanas, ya escritas, ya orales, o gestuales, de silencios, etc., lo cual permite el desarrollo de aspectos como la inteligencia emocional.

En términos teórico-educativos, la educación afectiva y las emociones se han trabajado en escuelas, tendencias, y movimientos como, por ejemplo, la Escuela nueva, la Escuela activa, la Educación progresiva. En la segunda mitad del siglo XX, sabemos bien que la desarrolla el movimiento humanista encabezado por Maslow, Rogers, Allport, Fromm, entre otros connotados autores. En la década de los 90 adviene un auge a través de investigadores como Gardner, Goleman, Mayer, Salovery y Caruso. Las escuelas, tendencias y movimientos antecitados, tienen como característica el oponerse a las relaciones verticales de modelos educativos antecesores, favorecen nuevas formas de relación dinámicas, activas, creadoras, en las cuales el docentes asume el rol de facilitador, acompañante, asesor. El énfasis en la educación se concentra en el participante-alumno-cliente (Ángel Blanco, 2009).

La finalidad y la ventaja de esta comunicación afectiva radican, hemos dicho con anterioridad, en favorecer el aprendizaje gracias al desarrollo de diversas competencias. Al respecto Ángel Blanco (2009), citando a Salovey, Caruso y Goleman, nos comparte estas precisiones:

Mayer, Salovey y Caruso señalan que "La inteligencia emocional incluye la habilidad de percibir con precisión, valorar y expresar emoción; la habilidad de acceder y/o generar sentimientos cuando facilitan pensamientos; la habilidad de comprender la emoción y el conocimiento emocional; y la habilidad para regular las emociones para promover crecimiento emocional e intelectual”. En este sentido, proponen un modelo con 4 ramas que van interrelacionadas, así: percepción emocional, integración emocional, comprensión emocional y regulación emocional.

Para Goleman, la inteligencia emocional implica también diferentes aspectos, dentro de los cuales están: conocer las propias emociones, manejar las emociones, motivarse a sí mismo, reconocer las emociones de los demás y establecer relaciones (Ángel Franco, 2009: 4).

Es así que la educación emocional nos permite en el alumno lograr competencias académicas en la escuela, además de formar aspectos del desarrollo humano a través de los componentes anteriormente indicados: la percepción, la integración, comprensión, autorregulación, en suma, lo emocional e intelectual en forma conjunta.

Ahora bien, la comunicación-educación afectiva puede laborarse tanto en la educación presencial, como también bajo la modalidad en línea. De acuerdo con Ángel Franco (2009), la educación presencial se beneficia de dicha afectividad al interactuar cara a cara, una cercanía que favorece la emotividad en el trato cotidiano. Tal vez sea un poco más problemático laborar la emotividad en línea, empero la autora en referencia establece una estrategia que promueve dicha afectividad, en términos textuales:

En este sentido, es posible señalar que la educación virtual no es ajena al desarrollo de afectos y emociones, sólo que éstos se manifiestan mediante discursos escritos y/o silencios, donde es posible leer algo de eso que pasa consigo mismo y con el otro, razón por la que es necesario desarrollar competencias comunicativas que posibiliten comprender eso que se mueve en la interactividad. La competencia comunicativa en los ambientes virtuales implicaría pues, entre otros, los siguientes aspectos:
·         Tener la capacidad de compartir aspectos generales de la vida personal, familiar y social, como punto de partida para establecer relaciones interpersonales.
·         Reconocer que al otro lado de la red se encuentra un ser humano, con necesidades emocionales, por lo tanto, los mensajes deben estar atravesados por la calidez y el respeto.
·         Personalizar los mensajes, de tal manera que el destinatario se sienta reconocido y valorado.
·         Emitir mensajes claros para que éstos puedan ser interpretados adecuadamente.
·         Generar motivación permanente frente a los procesos.
·         Asumir una actitud abierta, donde prime la escucha y el respeto frente al otro.
·         Manejar adecuadamente los momentos de silencio que se presentan en la interactividad.
·         Asumir con tranquilidad las dificultades de comunicación que se evidencien, generando diálogo y alternativas de solución conjuntas.
Así pues, la comunicación se convierte en una herramienta clave en la educación virtual, pues como se ha señalado, ella representa un vehículo para la emoción, aspecto que tiene una gran trascendencia en la formación integral (Ángel Franco, 2009: 4).

En los anteriores conceptos finalizamos el presente ensayo.

Fuentes de consulta.

Ángel Franco, Mary Blanca (2009). La comunicación como vehículo de la emoción en la educación virtual. Colombia: Universia-Fundación Universitaria Católica del Norte. Extraído el 18 de septiembre de 2013, desde: http://noticias.universia.net.co/vida-universitaria/noticia/2009/10/05/235964/comunicacion-como-vehiculo-emocion-educacion-virtual.html,

H. Congreso de la Unión (2013). Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. México. Diario Oficial de la Federación. Extraído el  1 de abril de 2013, desde: http://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CCoQFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.diputados.gob.mx%2FLeyesBiblio%2Fpdf%2F1.pdf&ei=BoYaUpuaD4SW2AXwwIGwDw&usg=AFQjCNEdfkKKu959dtci33hl78L9cNGmHQ&sig2=mbF1I1OgDB_FfsjrnvgbFg&bvm=bv.51156542,d.b2I


psicoPedagogía.com (2013). Definición de asertivo. México: psicoPedagogía.com. Extraído el 20 de septiembre de 2013, desde: http://www.psicopedagogia.com/definicion/asertividad,
STPS (2010). Comunicación asertiva. México: Secretaría de Trabajo y Previsión Social. Extraído el 20 de septiembre de 2013, desde:






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